Llegamos pasado las 15:00 horas, con sombrero, gafas y mucho bloqueador, siguiendo las indicaciones de nuestro guía Marcelo para evitar las altas temperaturas que se registran en Laguna Chaxa.

El calor se intensifica por los cristales de sal. El sol rebota en ellos

nos explica Marcelo antes de que bajemos del automóvil a 50 kilómetros de San Pedro de Atacama, que es donde se emplaza este oasis perteneciente a la Reserva Nacional Los Flamencos.

¡Qué lugar más especial! Rodeados de volcanes, montañas y cordilleras, esta laguna nos colma una paz indescriptible apenas comenzamos nuestro recorrido hacia sus aguas ricas en plancton y crustáceos.

A diferencia de otras lagunas, aquí no podemos bañarnos, pero eso no es impedimento alguno para disfrutar del paseo.

A 4500 metros de altura sobre el nivel del mar, pronto descubrimos que Laguna Chaxar es un panorama imperdible para los amantes de las aves.

Señores, estamos de suerte. Hoy nos honra con su visita un numeroso grupo de rosados y majestuosos flamencos

señala nuestro guía. Los especímenes que tenemos frente son de la especie Parina Grande, de largas patas y parsimonioso caminar que van iluminando la laguna con su maravilloso plumaje, generando una paleta de colores como si de un cuadro se tratara.

Sin pensarlo dos veces, sacamos nuestras cámaras fotográficas y comenzamos a sacar hermosas panorámicas del lugar.

Aunque no somos profesionales, es fácil tomar buenas fotos en un sitio tan bello como éste y más aún cuando el sol comienza su despedida, tiñendo todo de tintes rojos, naranjos y lilas.